LA REFLEXIÓN DE LA MAÑANA
DIDÁCTICA (2)
REFLEXIONAR, HOY
El alumno no acude a la Escuela para archivar informaciones diversas, co mo si de un mero ordenador inteligente se tratara. De ser así, tras unos años de estudio, pasados los filtros de los pertinentes exámenes, saldría de ella con un título, como última meta. Pobre aspiración, sin duda, y verdadera traición a la Escuela.
Nuestra Escuela está en la línea de Séneca: 'Non scholae sed vitae discimus'. Enseña para la plena vida de la persona desde sus fundamentos, raíces y horizontes.
El alumno acude a la Escuela a realizarse como persona, haciendo suya la sabiduría que en ella mana, fin último de todo centro educativo. Para ello ha de “considerar y detenerse” en la sabiduría que se le ofrece, es decir, ha de reflexionar (DRAE: “Reflexionar: pensar atenta y detenidamente sobre algo”).
La reflexión, como flexión del hombre sobre sí, es actividad imprescindible en educación.
Lo ha sido en todos los tiempos. Los grandes maestros que nos ha dado la Historia fueron personas reflexivas y las escuelas de las que conservamos memoria se midieron y se miden por su trabajo reflexivo.
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Nadie podrá decirse educado si no se ejercitó reiteradamente en esta actividad consciente que es la reflexión.
Maestro. Profesor de Escuela de Magisterio
Emérito UCJC
Maestro. Doctor en Ciencias de la Educación
No disponemos de enlace del trabajo entero.
Con gusto AFDA lo enviará a quien lo solicite.


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