NÚMERO 141. AÑO XVII
Nuestra Escuela, TOT LIMINA
Los
espíritus débiles, a punto siempre de naufragio, se aferran a la
tabla de salvación que tengan a mano, la que sea. Ella les basta. Lo
suyo es abrazarse a una sola tabla. No se les puede pedir un abrazo
que abarque altamares. O limitadamente viven en el “presente”, y
de la historia y del futuro se desentienden del todo; o se refugian
en la “tradición” que fue y ¡ojalá volviera!, que no vuelve; o
se declaran “progresistas” y respiran un aire manco que de
continuo está por venir y no acaba de llegar, “futuro”.
Nuestra Escuela pretende tener sus dos pies clavados en el presente, marcha abrazada a la mejor tradición, que no suelta en lo que tiene de valioso y empuje, y se abre como puede ante la oscura y compleja incógnita del futuro que va llegando a la Sociedad y ya está llamando a las puertas de su centros educadores.
Nuestro lema, el aireado tot lumina, tot limina.
A las puertas del templo sagrado de la Escuela está sacudiendo su aldaba la IA, las excelencias pedagógicas, que las hay, y las mil decadencias, rampas hacia el abismo, todo ello en la primera mitad del siglo XXI.
Quizá es el momento de despegar y de volar alto. Solo las alas de la imaginación creadora, el redoblar de nuestra voluntad de inasequibles al desaliento y la fuerza de un motor potente (los fines de la educación al viento, más flameados que nunca) puede que nos basten.
MAGISTERIO |
DE NUESTRA ESCUELA
1. La ortografía española es una de las más perfectas entre las ortografías de las grandes lenguas literarias por su exactitud, por su precisión y por su sencillez (Menéndez Pidal).
2. Los dictados tradicionales no son de recibo. Solo han de servir en exámenes.
3. Existen formuladas “reglas ortográficas”. Pueden ser útiles las que provienen deducidas por los propios alumnos.
4. La decidida voluntad de emplear una ortografía perfecta de cuanto se escriba es imprescindible para lograr su dominio.
5. Las faltas de acentuación (excepto en casos particulares como el de palabras como aun, aún, mas, más, jesuitas, búho...) son pura mecánica. No admiten defensa ni excusas.
6. Antes de escribir una palabra el alumno ha de saber cómo se escribe. Su imagen visual, auditiva y motora en todo momento han de ser las adecuadas. No es de recibo cometer errores para luego corregirlos.
7. La imagen visual y motora errónea ya se fijó en la mente, donde dejará su huella, notable escollo para la formación de los hábitos ortográficos deseables.
8. El aprendizaje de la ortografía será más completo si armoniza cuatro factores básicos: el gnoseológico, el visual, el auditivo y el dinámico.
9. El alumno ha de conocer el significado de las palabras, oír su sonido correcto, verlo con sus ojos y escribirlo para fiar su imagen motora.
Maestro. Profesor de Lengua y Literatura
Emérito UCJC
"El aire se serena
y viste de hermosura y luz no usada,”
Oda III: A Francisco de Salinas. Fray Luis de León________________
Seguimos pensando que bien recorrido el camino sistemático y variopinto de nuestro "Sistema Redacta" terminará en el poblado del estilo personal que, si nos interesa su inmediato logro como redacción, nos interesa más como final estilo de la Escuela y de la persona.
Nos adentramos: interiorizaciones
El estilo que busca nuestra Escuela nunca es un barniz. Tampoco es una piel suave, grata a la vista, semejante a la que envuelve y viste de preciosa presentación las entrañas que mantienen en pie nuestros cuerpos. Ni siquiera es la mullida lana que abriga a las ovejas en los crudos inviernos y a los tiernos corderos que le ponen ternura al campo que cruzan.
En redacción, en esta etapa, le pedimos al aprendiz de la expresión escrita que interiorice que se ejercite en interiorizaciones de tres clases: 1 la detallista, 2 la significativa y 3 la creacionista. Las tres profundizan, respectivamente los precedentes enfoques: objetivo, directo e intimista.
(1) Interiorización detallista (interioriza el enfoque científico)
En la biblioteca todo es silencio: silencio de los libros cargados de miles de palabras, silencio de los lectores, silencio del bibliotecario… Hasta un cartelito pide silencio en silencio.
(2) Interiorización significativa (interioriza el enfoque directo)
“Don Marcelino era menudo, de huesecillos tan frágiles y decrépitos que no semejaban originariamente suyos, sino usados ya por otro y aprovechados con prisa para su cuerpo” (Gabriel Miró)
“En las paradas de los autobuses la gente aguarda y mira hacia lo lejos como si estuviera esperando la llegada de un expreso o de un vapor del Caribe” (A. Muñoz Molina)
El correlato personal del estilo literario ha de descender y ser de modo completo la misma personal elegancia del detalle (1), significar mucho y sin vuelta de hoja, cargado de sentido (2), fiable de suyo, y un vuelo al aire alegre de lo que sorprende (3) siempre por su entraña abierta en flor y sin acartonamientos.
Por el estilo literario al estilo que ha de caracterizar a la persona, en sus relaciones personales y sociales. Es un camino que acorta distancias, porque parte de la lengua, un formidable cosmos. Hace tiempo que nosotros venimos creyendo y seguros de que “más que de cosas, el hombre se alimenta de palabras. Y las mismas ideas, las esencias, las formas, no descansan hasta encontrar el gozo de su palabra exacta”. Y también que “sólo el hombre que se halla a sí mismo con palabras encendidas en su lumbre interior, acierta a ver lo que ser hombre y persona con estilo significa y es”.
CARLOS URDIALES RECIO
Maestro. Profesor de Lengua y literatura
Emérito UCJC
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"Salinas, cuando suena
la música estremada,
por vuestra sabia mano gobernada."
Oda III: A Francisco de Salinas. Fray Luis de León________________
AFDACUARELA
MARZO, 2026
TEÓDULO
Amanece… El cielo se lleva gran parte del cuadro…Los colores preceden al sol y están armoniosamente mezclados…Es una de esas acuarelas en las que dominan los colores del amanecer sobre una ermita solitaria que emerge de la tierra dura y fría y es contemplada por los árboles desnudos…










