Estamos contra la jubilación forzada.
Desarmados, ya no nos queda sino el clásico y manejable puñal de la palabra.
Lo que el Quijote fue y es para la novelística universal,
su alta cima,
para la pintura fueron y son “Las Meninas” del español Velázquez,
su primera y más alta cima.
Con estas dos cimas y la sierra entera de las mejores alturas de la Cristiandad y de España afrontaremos lo que nos venga.
Y nos queda el evangélico grano de mostaza de la fe y del entusiasmo.
Entusiasmo: in Zeus: ενθουσιασμός. preposición εν (dentro), la palabra θεός (dios) y la palabra ουσία (esencia).
«Bien podrán los encantadores quitarme la ventura; pero el esfuerzo y el ánimo, será imposible» (Don Quijote)
A la educación le falta hoy una formidable ambición y un horizonte magnánimo. No se oye en nuestros días el grito lírico que precede las grandes hazañas. Por otro lado no fomenta las dosis de violencia que le conviene al hombre y a su sociedad, ni determinada dureza. Un tiempo nosotros estábamos contra la vida cómoda.
CARLOS URDIALES RECIO
Maestro. Profesor de Lengua y Literatura
Emérito UCJC





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