NÚMERO 127. AÑO XVI
Octubre, 2024
VIVIR DESVIVIÉNDOSE
Soluciones radicales para la educación
En el evangelio que aprendimos de chicos se nos decía que si el grano de trigo no muere, queda infecundo; en cambio, si muere, da fruto abundante (Jn 12, 24-25).
Se nos estaba apuntando un camino religioso que como españoles iba a definir también nada menos que el estilo español de vivir la vida de españoles, nuestra vida como tales.
En uno de los libros publicados últimamente, Esperanza de España, 2024, su autor, Manuel García Morente, uno de los grandes cerebros como profesor de Filosofía del siglo pasado en la Universidad Central de Madrid (hoy, Complutense), de la talla y compañero de Ortega por su magisterio, leemos bajo el subtítulo “Vivir desviviéndose”: “¿No hay aquí una contradicción? No la hay. Lejos de haberla, esa aparente contradicción constituye uno de los rasgos esenciales del alma hispánica.
Porque lo típico del hombre hispánico es, por decirlo así, su modo singular de vivir, que consiste en “vivir desviviéndose”, en vivir la vida como si no fuera vida temporal, sino eternidad. El hombre hispánico no considera la vida eterna o la salvación del alma como el remate, término o fin de la vida terrestre, sino como remate, término y fin de cada uno de los instantes y actos de la vida terrestre (…) La salvación eterna es (. . .) ante todo y sobre todo, lo que da sentido y finalidad concreta a cada uno de los actos en que se descompone la vida terrestre (...) El hombre hispano despoja y desnuda la existencia de su continuidad temporal y la deja reducida a una serie de sucesivos disparos del yo escueto hacia el fin eterno”.
👬🏫MAGISTERIO🏫👬
👬🏫MAGISTERIO🏫👬
Reflexión en torno al método
GodlyPlay
Un ídolo es una cosa que nace en nosotros en diferentes momentos de la vida. Vive a nuestro lado, como la cosa más natural del mundo, sin que caigamos en la cuenta de por dónde nos lleva.
Casi imperceptibles, los ídolos responden a nuestra necesidad de comprender el sentido de la nuestra y de todas las vidas. Son porciones de la realidad que pretendemos comprender del todo y que nos sirven para explicarlo todo. Son nuestra medida para dominar cuanto ocurre.
Se dan en
lo social, lo religioso, lo político, la cultura y, desde luego, en
lo personal. Un ídolo
es una cosa que nace en nosotros en diferentes momentos de la vida.
Nace y aparece a nuestro lado, como la cosa más natural del mundo,
sin que caigamos en la cuenta de qué es lo que tenemos ahí, a dónde
nos acompaña o por qué caminos nos hace transitar.
Suelen ser criaturas casi invisibles. Nacen de nuestra necesidad de comprender y explicar el sentido de nuestras vidas, de todas las vidas, de la historia, del mundo, de los astros, del pensamiento, de la conciencia, de… Nacen en nosotros casi a la vez que esas necesidades.
Por ejemplo: desde hace unos cincuenta o sesenta años, vivimos convencidos de que hemos llegado a comprender la Sagrada Escritura, analizándola, revisando sus términos, encuadrándola en géneros literarios, estudiando la historia interna de cada texto.
Pues eso es un ídolo o al menos puede serlo. Tranquiliza cantidad, pero es o puede ser una trampa.
He vivido bastantes años en su compañía. Y mi encuentro con GodlyPlay me ha indicado que lo tenía a mi lado y me llevaba a donde no debía.
Ídolo, sí. Desde los días de Salamanca aprendí que el texto bíblico había que estudiarlo como todo texto: con respeto crítico, descomponiéndolo, contextualizándolo, comparando sus versiones, interpretándolo… Había que hacerlo así y cualquier otro enfoque no era serio. De ese modo se entendía la fe, la comunidad, la Palabra.
Yo me siento muy satisfecho de haber aprendido esa actitud y la cultivo. Nuestros maestros nos hicieron un gran servicio al llevarnos a considerar así el texto sagrado. Sólo que ahora, al encontrarme con cosas como el método GodlyPlay, me pregunto si no habré convertido en un ídolo aquello que aprendí.
Me pregunto si mi actitud no es más dominante que admirada. Incluso poco científica.
Una sesión
de GodlyPlay –ver en youtube- es casi como volver a nuestra niñez, cuando estudiábamos la Historia Sagrada. Aparentemente todo quedaba
en una presentación simplista, ingenua, de la narración bíblica;
pero lo que aquello iba dejando era otra cosa mucho más importante.
Se asentaba en el convencimiento de la realidad de Dios, de su
caminar por la historia humana. Así la vida se veía como algo más
grande que su apariencia.
Me había pasado también en otra ocasión, al dedicar sesiones de la clase de religión a las Parábolas del evangelio. Al leer y escribir parábolas saltaba la sorpresa de que los textos decían más de lo que parecía, como si nos mostraran que la historia de las personas era también la de Dios. Y así, al unirse las dos historias, quedaba muy lejos el conocer dominador, de mis conceptos.
Con GodlyPlay, como con las Parábolas, me he dado cuenta de que a veces mi enfoque en el estudio de la Sagrada Escritura, siendo serio y honrado, estaba un poco escorado a mi favor.
También GodlyPlay es serio y honrado. Pero a la vez cuida la narración y la estética. Eso es. Porque la vida, antes que ser nada, ocurre. Y recordarlo merece cuidado, exactitud y respeto.
Entre la narración y la estética me recuerdan que la realidad es más grande que mi capacidad de comprenderla. Me recuerdan que el misterio, que nace entre mi cabeza y mi corazón, sigue mucho más allá de todas las cabezas y corazones…
Es fácil imaginar las consecuencias de este enfoque en la presentación del Evangelio, en la programación de la Clase de Religión y de la Catequesis. Y en el modelo de saberes y de metodología en una escuela.
Porque el lugar de los ídolos no es solamente el estudio de la Sagrada Escritura, sino cualquier estudio, es decir, todo lo que se vive en cualquier escuela. Empezando por el corazón del maestro.
PEDRO MARÍA GIL LARRAÑAGA
Maestro, teólogo
DIDÁCTICA
DE NUESTRA ESCUELA
En
nuestra Escuela, con Juan Amós Comenio,
entendemos por Didáctica:
"el artificio fundamental para enseñar todo a todos,
enseñar con solidez, no superficialmente,
no con meras palabras"
PREFACIO
DEL ORBIS PICTUS
((I/IX)
PRAEFATIO
por IOHANNES A. COMENIUS
"Ad lectorem.
Ruditatis antidotum eruditio est, qua in Scholis Ingenia imbui debent: sed ita ut eruditio vera, ut plena, ut lucida, ut solida sit.
Vera erit, si non nisi utilia vitae docentur et discuntur; ne postmodum queritandi occasio sit: necessaria ignoramus, quia necessaria non didicimus.
plena: Si expoliatur mens ad Sapientiam, lingua ad eloquentiam, manus ad actiones vitae solerter obeundas : hoc erit sal illud vitae, sapere, agere, loqui.
Lucida erit, ac per id firma et solida si, qui quicquid docetur et discitur, non obscurum sit aut confusum, sed clarum, distinctum, articulatum, tanquam digiti manuum.
Hujus rei fundamentum est, ut sensualia recte praesententur sensibus,ne capi non possint. Dico et alta voce repeto, postremum hoc reliquorum omnium esse fundamentum: quia nec agere nec loqui sapienter possumus, nisi prius omnia, quae agenda sunt et de quibus loquendum est, recte intelligamus. In Intellectu autem nihil est, nisi prius fuerit in sensu.
PREFACIO
por IOHANNES A. COMENIUS
Al lector: El antídoto de la rudeza es la enseñanza en la que deben ser ejercitadas las facultades naturales dentro de las escuelas; pero a condición de que la instrucción sea verdadera, completa, clara y sólida.
Será verdadera si se enseña y se aprende con exclusividad lo que es útil en para vida, evitando así lamentaciones tardías:ignoramos lo necesario porque aprendimos lo que no es.
Será completa si se amaestra la inteligencia para la sabiduría, el habla para la elocuencia, las manos para ejercutar hábilmente las acciones de la vida, saber, hacer hablar.
Será clara, y por ello firme y sólida, si en lo que se enseña y aprende no hay oscuridad o confusión, sino todo claro, diferenciado, articulado, como los dedos de la mano.
El fundamento para todo lo anterior está en que todas las cosas sensibles se presenten a nuestros sentidos de una forma adecuada que no puedan menos de ser captadas. Lo digo y lo repito con énfasis: esta es la base de todos los atributos, pues no podríamos ni obrar, ni hablar racionalmente, sin nates haber entendido correctamente lo que debemos hacer o decir.
Nada tenemos en el entendimiento que no estuviera antes en los sentidos.
🍇 ESTILO🍇 🍇ESTILO 🍇
NUESTRO ESTILO NOS EXIGE CEDERLE EL PASO A DIOS
El salmo 126 explica por adelantado el refrán castellano que sentencia que “no por mucho madrugar amanece más temprano”. Se fija en los arquitectos y en los albañiles, luego, en los centinelas de las amuralladas ciudades de entonces. Los monjes lo cantan al atardecer, a la hora de vísperas:
Nisi Dominus aedificaverit domum, in vanum laboraverunt qui aedificant eam.
Nisi Dominus custodierit civitatem, frustra vigilat qui custodit eam.
Luis Alonso Schökel traduce:
Si el Señor no construye la casa,/ en vano se cansan los albañiles. Si el Señor no guarda la ciudad, / en vano vigilan los centinelas.
El versículo 2 es el de nuestro refrán. En el fondo dice lo que los dos anteriores:
Vanum est vobis ante lucem surgere,/ surgite postquam sederitis panem dolorem / cum dederit dilectis suis somnum
Es inútil que madruguéis, / que veléis hasta muy tarde, / que comáis el pan de vuestros sudores. / ¡Dios lo da a sus amigos mientras duermen!
Y luego, después de cederle el paso, ir detrás de Él.
Con determinación, eso sí.
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Paisaje en ocres
Invitación al otoño
Continuamos una segunda etapa de presentación de acuarelas. Soy el mismo autor, pero no de todas las que aquí aparezcan se puede decir que hayan sido pintadas en estos últimos años. Algunas son de hace bastante tiempo, pero me han parecido dignas de aparecer en las páginas de AFDA. Como esta en la que el cielo gris y la tierra y los arbustos amarillos y ocres forman un todo armónico. Al estrenar el nuevo otoño la acuarela quiere ser un saludo para todos los que, quizás con gusto, la miren… o incluso la admiren.
Teódulo GARCÍA REGIDOR
🍀NUESTRO LEMA🍀🍀









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