LA SANTA CRUZADA POR LOS
VALORES DE QUE SOMOS CENTINELAS
Soluciones radicales para la educación
En nuestros días se recortan -centros, profesores y alumnos- los gloriosos horizontes de la Historia europea y española. Se nos viene diciendo: ¡Glorias, no!
El Egipto milenario, la Grecia de Homero y la Ilíada, el Imperio romano, el Cristianismo, el Medievo, los siglos de Oro de España, la Europa del pensamiento, el arte y la ciencia son silencio, han muerto para nosotros. Pronto serán fósiles.
Levantamos un muro de Berlín entre los clásicos y nosotros. Se piensa que hemos de inaugurar el mundo. Nuestros contemporáneos empiezan a creer que con nosotros empieza la Historia o poco menos.
Solo se trata de vivir. No importa el cómo. A nuestros coetáneos les parece que las piedras del edificio Europa que se cayó, en el mejor de los casos, pueden servirles para levantar el chozo que necesitamos para ser felices. No precisamos nada más: nos basta una cueva muy tecnológica, pero cueva. Ha empezado una nueva prehistoria.
Asomémonos a las ruinas:
Los sociólogos nos avisan sobre el farolillo rojo de una Europa que anda ya a la zaga y es la región del mundo que menos crece. Mientras, emergen Hispanoamérica y Asia. África lleva tres años creciendo. La India aporta al crecimiento mundial más que toda la América Española. Nos dicen que estamos en una transformación social que sigue a la Revolución Industrial: que la Globalización, el nuevo nombre mágico, comenzó hacia 1989...
La escuela, al margen, como si nada fuera con ella.
China adelanta a EE.UU. y lanza el primer 'portaviones volante' de la historia. Es el futuro, se nos dice, con razones de peso. La India hace historia al convertirse en el primer país en aterrizar una nave no tripulada en el polo sur de la Luna. China y la India crean anualmente tantos ingenieros como USA, Europa y Japón juntos.
Y, mientras, gran parte de los profesores de nuestros centros empiezan las clases el lunes, pensando en cómo defenderse de los alumnos y en que el fin de semana les cae lejos. Los alumnos, aguiluchos con las alas recortadas, mientras, patojean reducidos a lo inmediato y pacato. Fuera, nuestros líderes discuten si sus autonomías y sus espacios de efímero poder son “naciones”, “nacionalidades” o “realidades” equis. Queso para ellos y otros amigos. Un queso que creen que les durará por siempre. No hay más realidad que la del queso del bienestar. La suprema aspiración educativa se propone lograr ciudadanos, un añejo y anacrónico propósito de la Revolución Francesa de 1789...
Dese la vuelta a cuadro tan gris y álcese entre jóvenes capaces de todo la bandera de la santa cruzada de los valores de que Dios y la Historia nos hizo centinelas. La escuela estará salvada y podrá salvarnos del naufragio. Dilatado el horizonte, con alta estrella, les brotarán como alas los remos y volverán a navegar solemnes y decididas. Y la primavera de un gran horizonte volverá a sonreír de nuevo.
Aristóteles constatará lo que ya vio hace 25 siglos a fuego, que “la juventud está llena de deseos y es capaz de realizar cuanto llegue a desear”.
👬🚝 MAGISTERIO 🚝👬
👬🚝 MAGISTERIO 🚝👬
DIDÁCTICA
DE NUESTRA ESCUELA
En nuestra Escuela, con Juan Amós Comenio,
entendemos por Didáctica:
"el artificio fundamental para enseñar todo a todos,
enseñar con solidez, no superficialmente,
no con meras palabras"
🍁🚜 ESTILO🍁 🍁ESTILO 🚜🍁
NOS EXIGE
UNA DIGNIDAD PERSONAL
Los pilares sobre los que se mantiene en pie nuestra dignidad personal se apoyan en el suelo firme del pensamiento clásico de Platón, que desarrolló Aristóteles y está presente en Cicerón y en nuestro cordobés Séneca.
Pero la piedra angular (que desechan, ignoran de hecho o silencian muchos) es para nosotros Cristo, el Cristianismo. Los cimientos de nuestra dignidad personal nos los puso el Cristianismo. Nos hizo el Creador uno a uno, pensando en cada uno de nosotros, en singular, y nos hizo a su imagen y semejanza. Sangre más que de reyes, de hijos de dioses, circula por nuestras venas, nos hace personas y nos reviste de una dignidad altísima.
Esta dignidad ontológica, nacida con nosotros, inherente a nuestra persona humana, nos obliga a mantener en pie una determinada dignidad moral, es decir, un peculiar estilo de vida y de conducta en sintonía con el origen divino con el que se nos plantó en el Universo. Su Creador nos dio un destino temporal –vinimos a este planeta a servir y a ser “lo que debemos ser”- y nos fijó un destino eterno que se asignó a nuestra existencia eviterna.
Si a esto añadimos las raíces históricas españolas que nos han precedido y nos siguen nutriendo, no nos queda otra que mantener en alto la dignidad personal, por más que las circunstancias nos sean adversas y, en algún caso, nos zarandeen en extremo.
¡Que no se diga!
“¡Que no se diga!” es expresión que oímos a nuestros abuelos y padres. Y no es que pretendieran con ella que mantuviéramos determinado honor ante los demás, sino que fuéramos dignos en todo momento ante Dios, ante sus ángeles y ante nosotros mismos. Estilo se llama la figura y si la “circunstancia” de nuestro “yo” puede venir torcida o anodina, en ningún momento “dejamos que corra todo”, por aquello de que “las cosas llegan como llegan y no hay otra”, y así cumplimos con nuestra dignidad y realizamos, como hombres libres “lo que tiene que llegar”.
La soledad personal definitiva de la que no podemos prescindir nos lleva a cargar solos, al margen de los materiales de la “circunstancia” que puede que hasta nos ahogue, con nuestro personal y social estilo, adelante, y con un dignidad que todo lo afronta.
Y mientras mantenemos el estilo y la dignidad en alto, la memoria nos va recordando pensamientos con los que alguna vez, en nuestra vida de perennes estudiantes, tropezamos:
"La dignidad no consiste en tener honores, sino en merecerlos”. Aristóteles (384-322 a.C.). “Mediante la mentira, el hombre aniquila su dignidad como hombre”. Immanuel Kant (1724-1804). “La dignidad de la naturaleza humana requiere que enfrentemos las tormentas de la vida”. Mahatma Gandhi(1869-1948). “Solamente la moralidad en nuestras acciones puede darle belleza y dignidad a la vida”. Albert Einstein (1879-1955).
RAMIRO DUQUE DE AZA
Maestro. Profesor de Teoría del conocimiento
Pasito a pasito hacia
el estilo en la Escuela
La conquista del estilo se puede empezar desde la cuna, rodeando al recién nacido del alto estilo de los mejores gestos de sus progenitores y acompañándole los suyos con su estilo de estirpe, a medida que crece, al colegio, a la calle, a la iglesia, a los museos y a las visitas...
Si se cultiva a los clásicos y la mejor y más alta cultura puebla el cerebro del muchacho, el camino del estilo encontrará suelo fácil por el que deslizarse y llegar lejos.
Pero hay un camino más modesto y al alcance de toda fortuna. El unamuniano de empezar tomando agua bendita. Camino que hará bien en cultivar la Escuela.
De Napoleón tan poderoso y de presencia tan fuerte, que cambiaba de signo las voluntades, cuentan que tenía en su despacho algún sillón grande y blando en el que hacía hundirse a quien le llegara furioso con alguna razón de decisivo peso. Era un pasito modesto y previo para desarmar su furor. La ira aprieta los dientes y cierra los puños, exige rigideces en que poner la persona y apoyarse.
Málaga era hace unos años la ciudad más sucia de Europa. Hoy es una de las más limpias. Bastó que tuviera unos años una alcaldesa que, aunque muy merdellona ella, barriera las calles e hiciera que las mangueras le sacaran brillo a los suelos, para que la servilleta del helado que nos estorba en la mano después de consumido no la dejáramos caer a un suelo particularmente limpio.
La Escuela ha de andar este camino del estilo, el del pasito a pasito. Llegará lejos, si lo camina: que sus alumnos estén siempre limpios, que pidan permiso para todo, que den las gracias, que cedan el paso, que se pongan en pie si les habla el profesor, que le traten de usted en lo posible hoy en día, que se adelanten en clase a hacer un servicio que pueda hacer cualquiera… que en sus ejercicios sean pulcros y ordenados, revisen lo que han escrito, dejen márgenes, los cuerpos y tipos de letra sean los mismos para textos iguales, que enumeren, paginen, no omitan su nombre y apellidos, la fecha, el centro escolar, que vuelvan sobre el conjunto, que cuiden el detalle y que se detengan unos instantes antes de entregar nada o darlo por terminado, cerciorados de que la presentación sea perfecta, ajustada a las "normas de obligado cumplimiento" que tendrá establecidas el centro escolar, colegio o universidad.
Será el agua bendita preludio de un gran estilo.
CARLOS URDIALES RECIO
Maestro. Profesor de Escuela de Magisterio
🍁💥NUESTRO LEMA💥🍁
Llega la claridad
y el corazón más fuerte alienta
Tormenta
Más que la belleza de la naturaleza, ofrezco aquí una imagen que quiere ser un acto de comunión y de solidaridad con todos los que han pasado por la trágica situación de la DANA en tierras de Levante, Valencia sobre todo, desando que los corazones de los que siguen sufriendo sean fuertes y se sientan acompañados.
Teódulo





















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