141 Un clásico bíblico



EL LIBRO DE RUT, clásico bíblico




Si un día nos decidiéramos a cambiar el actual rumbo de España porque no nos gusta, porque desmerece del que llevaba en otros tiempos de oro y porque nos sentiríamos más españoles con auténtico rumbo español al aire de los tiempos que nos toca vivir, a lo mejor, la solución podría estar en algo muy sencillo, pero que experimentar. Nada se perdería.

Una de las soluciones que habría que intentar podría consistir en que en todos los hogares españoles se leyera despacio el libro del Antiguo Testamento sobre la moabita Rut. Es un libro que el gran pensador europeo Göthe afirmaba que era: “La más encantadora pequeña totalidad, épica e idílica, que se nos ha transmitido”.

         "La más encantadora pequeña totalidad, épica e idílica, que se nos ha transmitido”   (Göthe)

Si a eso se añade que durante una semana TVE nos bombardearía sobre él, la experiencia sería completa y es seguro que removería entrañas. Se trata de una perla de la literatura universal.


Escrito en prosa poética, en más de su mitad dialogada (55 de sus 85 versículos son diálogo), es sencilla su redacción, sus personajes son pocos y el relato es breve.

Los judíos lo leían en la Fiesta de las Semanas y para ellos era uno de “los cinco rollos” de oro, con el de los Cantar de los cantares, el Cohelet, las Lamentaciones y el libro de Ester.

El libro de Rut es un libro encantador. Dentro de un marco rural, propio para la poesía y la sencillez, nos cuenta una historia ejemplar, con las amarguras y reveses que sazonan la vida humana de todos los tiempos y las felicidades y encantos que suelen florecer por obra y gracia del coraje y de la virtud de personas valiosas y esforzadas.

  "Una perla de la literatura universal”      (A.Wünsche, siglo XX)

Entre los libros bíblicos este es un lago de aguas limpias que refleja el cielo al que se nos llama, un espejo en el que mirarse. Una vida rural, serena, laboriosa, rica en expresiones religiosas y en puntos de vista superiores nos invitará a descansar en el quehacer de la propia vida, en su camino fecundo porque lo preside Dios.

Más allá de la superficie, su relato es transcendente, hermoso. Dios sostiene y acompaña a los suyos. Sus caminos no son los nuestros. El fondo de Noemí, el de Rut, el de Boaz nos asoma a la transcendencia en la que trabaja el mismo Dios.

No hay que perder de vista que el libro de Rut es también un libro sagrado. Nos puede hacer cambiar de rumbo como españoles.

A los obispos que nos pastorean a lo peor la experiencia que sugerimos les parece de perlas, pero no la pondrán en marcha, seguro. Es cosa nuestra. Y lo inicialmente nuestro es anunciarla. Es lo que hacemos.

           

                                                               CARLOS URDIALES RECIO

Maestro. Universitas Lateranensis

Emérito UCJC

    

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      “y memoria perdida

de su origen primera esclarecida

  Oda III: A Francisco de Salinas. Fray Luis de León________________


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