142 El Universo y el hombre

 

     

 



     Programa Mariner a Marte (II)

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Seguimos con el programa Mariner de sondas a Marte. Constaba de seis naves con la intención de explorar el planeta. En el número anterior vimos las primeras sondas enviadas a Marte por la NASA: la Marines 3 y la Mariner 4, lanzadas en noviembre de 1964. La Mariner 3 se malogró en la fase de lanzamiento, pero la Mariner 4 sí cumplió los objetivos propuestos.


Mariner 6

En este número expondremos el resto de sondas de este programa. Su plan consistía en lanzar dos naves con poco margen de tiempo, aprovechando la “ventana” que brindaba la proximidad de la Tierra y Marte. Las sondas Mariner 6 y Mariner 7 fueron lanzadas entre febrero y marzo de 1969, con un mes de diferencia, y llegaron el 31 de julio y el 5 de agosto, respectivamente, de ese mismo año. Su acercamiento máximo fue de unos 3.400 kilómetros. Se dio la circunstancia de que unos días antes de la llegada de la Mariner 6 a esa distancia de Marte, llegaba a la Luna el Apolo 11 con los primeros hombres en poner el pie en el satélite.

Ambas sondas tuvieron éxito y cumplieron su cometido de manera satisfactoria. Enviaron muchas más fotografías y exploraron otras zonas de Marte. Descubrieron un panorama “geológico” mucho más amplio y diferente al transmitido por la Mariner 4. Estas sondas tampoco estaban preparadas para orbitar Marte. Fueron diseñadas también para sobrevolarlo y continuar con vuelo lineal hasta perderse y situarse en órbita solar, ya como basura espacial, como la Mariner 4. No llevaban suficiente propelente para las maniobras que requiere situarse en órbita. No obstante, el paso por zonas diferentes de Marte permitió que cubrieran amplias extensiones de su superficie, que llegaron al 20 %.


Cuenca Hellas

Valle Marineris

Una sonda siguió una trayectoria sobre el hemisferio sur de Marte y la otra sobre el ecuador. Una de las zonas más espectaculares que analizaron fueron las tierras bajas de la Cuenca Hellas, una depresión de 2.300 kilómetros de diámetro, producida por el choque de un gran asteroide hace unos 4.000 mil millones de años. Tiene una profundidad superior a 7.000 metros, donde la presión atmosférica en dicho fondo es el doble que en la superficie. Aunque esta depresión ya se conocía por las observaciones con telescopios desde la Tierra, los datos enviados por la sonda ampliaron considerablemente dicho accidente.

Sin embargo, no pudieron cubrir adecuadamente los montes de Tharsis, un abultamiento que se eleva unos 10.000 metros sobre la superficie media donde se sitúan cuatro volcanes que aún destacan sobre esa altitud. El más alto es el Monte Olimpo, que se eleva más de 22 kilómetros. Es, por tanto, el monte más alto, ya no sólo de Marte sino de todo el Sistema Solar.

La sonda que sobrevoló el polo sur descubrió que el casquete polar estaba compuesto mayoritariamente de dióxido de carbono. O sea, nada de agua que pudieran utilizar futuros colonos.


Mariner 9 

En la ventana que se ofrecía en mayo de 1971, fueron lanzadas las dos últimas sondas gemelas del programa Mariner con destino a Marte: Mariner 8 y Mariner 9. Estas sondas, ya preparadas para orbitar el planeta, llevaban un equipamiento mucho más avanzado para recabar datos, cartografiar toda la superficie y realizar diversos experimentos, como cámara de televisión para tomar fotografías, radiómetro infrarrojo, espectrómetro infrarrojo y espectrómetro ultravioleta entre otros aparatos.


Mariner 8 y 9
 

El 9 de mayo fue lanzada la Mariner 8, pero tuvo problemas en la fase de lanzamiento y se desplomó sobre el océano Atlántico a unos 500 kilómetros al norte de Puerto Rico. La Mariner 9 fue lanzada el 30 de mayo y sí tuvo éxito en el despegue; puso rumbo a Marte orientada por la referencia de la estrella Canopo como todas las demás sondas dirigidas a Marte de este programa. Llegó el 13 de noviembre tras cinco meses y medio de viaje.


Mariner 9 orbitando Marte

Ambas sondas debían orbitar Marte en misiones complementarias, pero debido al fallo de la Mariner 8, su nave gemela tuvo que asumir todos los objetivos. Una vez llegada a Marte, la Mariner 9 encendió el motor principal durante 15 minutos; maniobra que la colocó en órbita marciana. Se convirtió así en la primera nave que orbitó otro planeta. Completaba una órbita cada 12 horas aproximadamente. Permaneció operativa durante casi un año hasta agotar el gas que controlaba su orientación. Entonces fue apagada y dejada en órbita marciana, que mantendrá durante cincuenta años. En 2032 caerá sobre la superficie del planeta.

El principal cometido de la sonda era la obtención de fotografías, pero se tuvo que retrasarse varios meses debido a una gran tormenta de polvo iniciada a mediados de septiembre que llegó a cubrió toda la superficie marciana, circunstancia que no permitía ver ningún detalle de la superficie excepto las cimas del monte Olimpo y de los tres volcanes de Tharsis.


Volcanes de Tharsis

Monte Olimpo

Una vez decaída la tormenta, se pudieron tomar numerosos datos sobre presión, densidad y composición de la atmósfera, así como temperatura, gravedad y topografía de la superficie. Se enviaron a la Tierra 54 mil millones de bits de datos científicos y más de 7.300 fotografías, que cubrieron toda la superficie marciana. Se obtuvo así el primer mapa global de Marte y las primeras vistas detalladas de los volcanes de Tharsis, del Valle Marineris, de los casquetes polares y de los dos satélites que orbitan Marte: Fobos y Deimos. La misión de la Mariner 9 fue un éxito total.


Asaph Hall

Los nombres de estos satélites –asteroides capturados por la atracción gravitatoria de Marte– proceden de la mitología griega. Fobos y Deimos eran hijos de Marte, dios romano de la guerra (Ares para los griegos). Sus nombres significan miedo y terror, respectivamente. Asaph Hall, astrónomo estadounidense, fue quien los descubrió en 1877 y les dio nombre siguiendo la tradición de asociar los satélites con la mitología del dios al que orbitan.

Resulta curio que Jonathan Swift, en su obra Los viajes de Gulliver (1726), hiciera referencia a dos satélites en Marte unos 150 años antes de su descubrimiento. También Voltaire, en su libro de cuentos Micromegas (1752), menciona la existencia de dos satélites de Marte. ¿Sería pura imaginación la de estos dos autores o, quizás, ya circulaba esa información, aunque no se hubiera hecho oficial?

Francisco Sáez Pastor

Universidad de Vigo

                  


Deimos desde Mariter 9 




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