143 Magisterio a la carta

                                        


 

Magisterio a la carta


El hombre libre sabe serlo. Le va en su naturaleza. Está preparado para serlo. No precisa un entrenamiento. Le nacen los recursos para sortear lo que a los demás les limita el orden establecido por ley o por costumbre. Llegará a dar oportunamente con lo que su inteligencia le dice que es mejor.

El maestro, el profesor, habría de ser siempre una persona libre. Si, profesor de literatura, ha de seguir una programación y en su desarrollo un orden, él se lo salta, por ejemplo, ante una pitada al himno nacional, en el encuentro de fútbol entre el Atlético de Madrid y La Real Sociedad, del 18 de abril, 2026.

Al siguiente día de clase leen sus alumnos en sus pantallas “Un castellano leal” del Duque de Rivas y lo comparan con lo sucedido en el campo de la Cartuja sevillana. El conde de Benavente es un castellano leal y su actitud no es la de Felipe VI, ni la del Presidente Autonómico ni la del responsable de la Real Federación Española de Fútbol. El texto se presta a profundizar.

 

El tema da para una apasionada, inteligente y nutridora sesión de clase, de la que surgirán "imperativos" y no solo "informaciones".

 

De paso pide a los alumnos que, ya fuera de clase, con tiempo, indaguen y adivinen la reacción probable de un Cardenal Cisneros, de Isabel la Católica o de un personaje de la Historia que tengan más sabido y les quede más cerca.
                          


Si a raíz de este encuentro deportivo, los profesores de literatura de toda España, supuesta su libertad ejercida, hubieran hecho algo parecido, la pitada futura tendría otro color y pronto carecería de futuro y dejaría de ser pitada.

RAMIRO DUQUE DE AZA

Maestro. Profesor de Teoría del conocimiento

Bachillerato Internacional

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