NÚMERO 120. AÑO XIV
Dic. 2023
META:
EL CLASICISMO EN PLENITUD
Cuando mentamos en nuestra Escuela la calidad en la educación estamos pensando en el movimiento educador que hace pasar a nuestros alumnos de su natural sin educar, espontáneo y salvaje, a un educado clasicismo en plenitud.
Quizá la idea del Bachillerato Internacional con su “asignatura” de Teoría del conocimiento no lleve en el fondo otro propósito: alcanzar la sabiduría en la que cantan los números su canción exacta de clasicismo, es decir, de respeto activo a toda realidad, palpado su fondo y asimiladas las particulares leyes por las que se rige.
Dicho de manera simbólica y poética: educamos para que el alumno pase, si lo precisa, de la gaita a la lira. Nos sugiere la comparación una vieja página conocida, escrita sobre la patria pero que nos señala con ella la línea exacta por la que ha de dispararse nuestra educación si queremos que dé en el centro de la diana. Es esta:
La gaita. ¡Cómo tira de nosotros! Ningún aire nos parece tan fino como el de nuestra tierra; ningún césped más tierno que el suyo; ninguna música comparable a la de sus arroyos. Pero... ¿no hay en esa succión de la tierra una venenosa sensualidad? Tiene algo de fluido físico, orgánico, casi de calidad vegetal, como si nos prendieran a la tierra sutiles raíces. Es la clase de amor que invita a disolver. A ablandarse. A llorar. El que se diluye en melancolía cuando plañe la gaita. Amor que se abriga y se repliega más cada vez hacia la mayor intimidad; de la comarca al valle nativo; del valle al remanso donde la casa ancestral se refleja; del remanso a la casa; de la casa al rincón de los recuerdos.
Todo eso es muy dulce, como un dulce vino. Pero también, como el vino, se esconden en esa dulzura embriaguez e indolencia.
A tal manera de amar ¿puede llamarse patriotismo? Si el patriotismo fuera la ternura afectiva, no sería el mejor de los humanos amores. Los hombres cederían en patriotismo a las plantas, que les ganan en apego a la tierra. No puede ser llamado patriotismo lo primero que en nuestro espíritu hallamos a mano: esa elemental impregnación en lo telúrico. Tiene que ser —para que gane la mejor calidad— lo que esté cabalmente al otro extremo: lo más difícil; lo más depurado de gangas terrenas; lo más agudo y limpio de contornos; lo más invariable. Es decir, tiene que clavar sus puntales, no en lo “sensible”, sino en lo “intelectual”.
No plantemos nuestros amores esenciales en el césped que ha visto marchitar tantas primaveras; tendámoslos, como líneas sin peso y sin volumen, hacia el ámbito eterno donde cantan los números su canción exacta.
La canción que mide la lira: rica en empresas porque es sabia en números.
Nuestra meta: el clasicismo en plenitud: los "números concordes" de la "inmensa cítara, aplicada en movimiento diestro" de que habló el profesor Fray Luis de León en la oda a su amigo el catedrático Francisco Salinas.
💥MAGISTERIO💥
💥MAGISTERIO💥
DIDÁCTICA
En nuestra Escuela, con Juan Amós Comenio,
entendemos por Didáctica:
"el artificio fundamental para enseñar todo a todos,
enseñar con solidez, no superficialmente,
no con meras palabras"
(12) ¿PARA QUÉ EDUCAMOS?
Para un señorío con solera
Frente a la concepción cíclica griega del eterno retorno nuestra Escuela defiende el retorno a lo eterno. Es nuestro espacio natural de hombres implantados en el tiempo y con papeles de naturaleza ya firmados de una prometida patria eterna.
Tenía razón Rousseau con que la educación desarrolle todas las posibilidades naturales del niño. Pero no la tenía, pensador nefasto, en cuanto se ponía de acuerdo con las exigencias de su tiempo trastornando por completo lo que él mismo decía, ya que no entendió por naturaleza del niño más que una parte de su naturaleza. A medida que se adelantaba y distinguía por su cultura, el educando se hacía, siguiendo a Rousseau, más salvaje.
En los tiempos que corremos hasta no parece sino que nos urge que nos preguntemos si en realidad los seres humanos somos parte de la naturaleza o, si por el contrario, la naturaleza es una parte del ser humano. De otra forma dicho, nos preguntamos si el hombre es un ente o algo más que un ente.
La
Biblia lo quiere señor de la Creación. Ser dueño, ser jefe,
dominar la Creación no es lo mismo que ser señor de ella, que ser
señor de la Creación. Solo son señores quienes tienen señorío,
empezando por el dominio de sí mismos, siguiendo por el señorío
frente a los ojos de los demás y entre ellos, y terminando por
acatar y servir al plan de Dios sobre el mundo, sobre el que ha de
venir y establecerse el Reino de Dios, y hacer de su existencia un
tedeum laudamus a su Creador que dure lo que dura su vida sobre la
Tierra.
Para ser señores se educa en nuestra Escuela.
CUR
Maestro. Profesor de Escuela de Magisterio

Apuntes que tomamos cuando éramos estudiantes
de la Escuela de Magisterio (1961 y ss.)
y conservan su nervio o lo depuraron.
12 EL MISTERIO SAGRADO
Totalmente otro. La palabra Misterio designa una realidad que bajo todos los puntos de vista, es superior al hombre y a su mundo. Es superior no en el sentido relativo que admita comparación con otras realidades, sino en el sentido absoluto que excluye todo punto de comparación. Para designar la absoluta superioridad la mejor manera es la de la absoluta diferencia. Por eso, para designar el Misterio es frecuente en las tradiciones religiosas la expresión de “totalmente otro”.
En cuanto fascinante produce una indecible atracción, arrastra. Resulta infinitamente deseable, perla preciosa por la que dar todas las demás.Lo misterioso nos envuelve nos rodea. Toda realidad es misteriosa.No es lo incognoscible, sino, por el contrario, es lo que puede ser conocido parcial y gradualmente, pero no como un objeto más, sino tras previa intuición.
El Misterio religioso nos llama (santifica) y nosotros vamos a él (culto) por la pietas o el respeto profundo al ser y al modo de ser de la Realidad religiosa.
CUR
Maestro. Profesor de la Escuela de Magisterio La Salle
Emérito UCJC
A insistir en los elementos de las ciencias
Gregorio Marañón
Cuadro de Sorolla, de 1920
Nos dijeron que lo decía Marañón, médico sabio, de tenerlos entonces España, que los tenía. Sabía mucho de medicina y de los clásicos españoles y no españoles, era un humanista. Pero parece que siempre quería que los elementos de las ciencias estuvieran claros y vigentes, actuales, en la mente de todo estudioso y en la del más encumbrado en las ciencias, el que ya se nos va por las ramas. Así la ciencia y la educación, poca o mucha, tendría porvenir.
Nos dijeron que la ciencia de un maestro del Magisterio de La Salle cabía en una hoja de perejil, como quien dice que no habría de pasar de los elementos del saber.
Eso sí, bien sabidos: el evangelio a la letra; el catecismo de memoria, de corrido; los personajes de la historia de España, claros y distintos, las fechas, clavadas; la imaginación poblada por las narraciones de la Historia Sagrada, con pelos y señales; las cuentas del cálculo matemático a la velocidad del rayo y certeras, sin error; la redacción disciplinada enumeración de nombres, calificativos y verbos, huyendo de lo que sirve para todo y no sirve para nada (posteriormente, enfoques científicos, directos e intimistas); para la literatura, la “Primera Biblioteca de Literatura Española”, montada de cara a los alumnos, lecturas de fragmentos antológicos mejor que recuelo de juicios de estilo y de escuelas y etapas; en el arte, no parar hasta verle las entrañas, que es lo que importa: del románico, del gótico, del barroco…; los elementos de la física y de la química, después de palpados en los laboratorios respectivos, definidos por autoridades, memorizados a cincel…
Y de buena tinta, sin pasar de la ciencia que cabe en una hoja de perejil, solo que llena la hoja entera y escrita con buena letra.
Carlos Urdiales Recio
Maestro. Profesor de Escuela de Magisterio
Yo quiero hacer una escuela
en la que niños y niñas
sean de primera
enseñanza y educación.
Así les podré dar
mi razón y mi corazón.
Maestro soy
sólo por ellos
pues por ellos aprendo
a contar incluso mis recuerdos,
que muchísimos y buenos tengo.
¡Qué enorme deleite
será satisfacérmelos
y ahora voy a ello.
Las aulas llevarán
el nombre de los genios
que en el mundo han sido,
como Cervantes,
como Lope de Vega,
como José Zorrilla,
como Espronceda…,
todos, todos… de LETRAS
juntas y en hilera,
empezando por la A
y terminando por la Z.
APULEYO SOTO PAJARES
Maestro, poeta, periodista, juglar
💥ESTILO💥 💥ESTILO💥
La sal les cae bien a todos los mortales. Nadie admite que le nieguen el pan, pero tampoco la sal, que se le niegue el pan y la sal.
El trabajador por cuenta ajena, a final de mes cobra un salario, que en los orígenes era precisamente una entrega de sal.
Una persona con buena sombra que derrama a su paso por la vida gracia y galanura es una persona salerosa.
La sal da sabor a los alimentos. Sin sal, la comida es sosa. Pero es que una conversación es también sosa, si les falta salero a quienes conversan. Una vida sin sal es una vida igualmente sosa.
La sal cura, impide la putrefacción… tiene mil aplicaciones. Hasta la vemos en el habla, en los andares y en muchas maneras muy diversas de mostrarse uno vivo.
La sal nos viene de Arriba, se nos regala al servir a un gran destino: El Reino de Dios, nuestros clásicos, la educación...
Con gusto, en todo, al menos, un pellizquito de sal. Y todo, cum grano salis.
EL ESTILO EN NUESTRA ESCUELA
(III)
🌽 Los profesores de nuestra Escuela antes de ingresar en ella tuvieron que pasar cum laude un examen de estilo. O eran maestros con estilo o no pertenecerían a nuestra Escuela.
💥 Ni pinceladas ni abejas doradas, mejor, sus afirmaciones en el aula son aves en vuelo por un cielo que las miradas de sus alumnos siguen con asombro.
👑 En sus clases el tiempo se relantiza y se convierte en un río sereno que fluye al ritmo de la materia que se trabaja, del profesor que la explica y de los estudiantes que la asimilan lentos y la hacen suya.
📡 En la liturgia de La Salle de hace añosse cantaba a Maitines un texto de oro de San Juan Crisóstomo (χρυσός, ‘oro’, στόμα, ‘boca’) que como maestros nos hacía pintores y escultores de mentes: “¿Qué hay más grande que guiar nuestras mentes, que moldear las costumbres de los jóvenes?” . Estilo de escultores que moldean personas.
CUR
Maestro. Profesor de Escuela de Magisterio
Emérito UCJC
💥NUESTRO LEMA💥







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